Cross Collection
La cruz es para mi el regalo más valioso que el mundo ha visto en toda su historia. Lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz es tan poderoso, que no podemos nisiquiera empezar a entenderlo en toda su grandeza.
Cuando colgaba entre el cielo y la tierra en la cruz, Dios en persona hizo un cambio. El se entregó a sí mismo por nosotros. El tomó nuestro lugar, como un juez misericordioso que condena al acusado al pago de una multa -la ley es la ley- pero la paga él mismo porque sabe que el acusado nunca tendrá suficiente dinero para
pagarla.
En la cruz, Jesús pagó todas nuestras multas por cada herida que nosotros causamos a otros, a nosotros mismos o incluso a él mismo, a lo largo de nuestras vidas, debido al virus con el que estamos todos contagiados y que se llama "pecado".
Porque la paga del pecado es muerte,
pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
(Romanos 6, 23)
Pero hizo más aún. En la cruz, Jesús cargó con las consecuencias del pecado sobre nuestras vidas: dolor, enfermedad, tristeza, desconsuelo, decepción, vergüenza, soledad...
... Mas Él fue herido por nuestras transgresiones,
molido por nuestras iniquidades.
El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él,
y por sus heridas hemos sido sanados.
(Isaías 53,5)
Cada uno de nosotros debe decidir por sí mismo lo que va a hacer con este regalo.
Para mí significa que soy importante para Jesús, tan importante, que incluso dió su vida por mí. El ya cargó con todo lo que me toca a mí cargar en mi vida. Él me lleva en brazos. Yo soy su hija, estoy libre de mi propio pecado. Mi pecado ya no me separa de Dios. Porque él lo hizo posible, puedo tener una relación personal con Dios, así como él desea tenerla con todos nosotros.
En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros:
en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo
para que vivamos por medio de Él.
(1.Juan 4,9)
Soli Deo Gloria
Este valioso regalo me inspiró a crear mi "Cross Collection". Son cuadros hechos con pintura acrílica sobre lienzo, con mucho oro y plata.
 |
Los tres testigos
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: El Espíritu, el agua y la sangre y los tres con- cuerdan. (1 Juan 5,7-8)
|
|
 |
Alto!
La cruz es la única protección contra el infierno.
|
|
 |
Agua y sangre
Este es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. (1 Juan 5,6)
|
|
 |
Del corazón de Dios
Directamente de Su corazón misericordioso salió el deseo de salvarnos.
|
|
 |
Valioso
Pues esto se encuentra en la Escritura: HE AQUI, PONGO EN SION UNA PIEDRA ESCOGIDA, UNA PRECIOSA piedra ANGULAR, Y EL QUE CREA EN EL NO SERA AVERGONZADO. (1 Pedro 2.6)
|
|
 |
Jesucristo. Uno para muchos
Así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20,28)
|
|
 |
Golgata
La obra de redención de Dios tiene vigencia para toda la eternidad. Su sangre fluyó UNA vez, UNA sola vez para limpiar el pecado de toda la humanidad. Su sacrificio vale también hoy y aquí, independientemente de cuántas veces el sol se haya puesto sobre Jerusalén.
|
| |